Reencontrarse con un amigo “bien vale una misa”

El actual Ministro de Justicia del Gobierno Español ha recibido a los representantes de FEREDE. Es más, Sánchez Bermejo, se ha comprometido a asistir al VII Congreso Evangélico. ¡Qué bien! Ahora queda confirmar si la Casa Real responde positivamente al envite de Juan Antonio Monroy y ya seríamos algo más felices los protestantes españoles (al menos algunos protestantes, que no todos).
Sin embargo, lo que realmente nos hace falta a los evangélicos españoles, de forma urgente. es que de nuestros congresos surjan líneas de actuación y de reflexión que, con un escrupoloso respeto a la diversidad de nuestras iglesias, mejoren el caminar y la misión de nuestro maltrecho pueblo.
Mucho me temo que no va a ser así. La experiencia de anteriores congresos, estatales y autónomicos, nubla la esperanza de muchos de nosotros. Aunque posiblemente, y siendo positivos, tenga razón Juan Francisco Muela cuando escribió en Lupa Protestante:
Pero no todo ha de ser negativo. El que no se edifique y se enriquezca será porque no quiera. Sin duda, ésta será una singular oportunidad de disfrutar del Parque Temático Evangélico Local y darse la alegría de ver viejas caras conocidas y regodearse con el reencuentro de hermanos a los que hace años que no veía y echar con ellos unos cafetitos, unas charlas y unas risas. Ese sí, ven, puede ser un buen motivo para asistir. Tan bueno como otro cualquiera. (leer el artículo de Juan F. Muela)
¿Iremos o no iremos al Congreso? He ahí la cuestión.
Un servidor, y coincidiendo con el párrafo citado del artículo de Muela, piensa que reencontrarse y echarse unas risas con un amigo "bien vale una misa". Bien vale, pues, ir a Barcelona, asistir al Congreso Evangélico, disfrutar del "Parque Temático Evangélico" y tomar un café acompañado de un viejo amigo.
- Posted by Pastor Dadaísta at 04:26 pm
- Permalink for this entry
- Filed under: Reflexiones dadaístas
- RSS comments feed of this entry
- TrackBack URI











Pues a mí ya no me vale. Quiero, deseo, anhelo, exigo y ruego algo más.
Lo que tendríamos que plantearnos es aprender a usar el dinero con un poquito más de sentido común y para el Reino de Dios. Por cierto, me es indiferente si es “español” o “no español”. Que se metan en estas batallas los que tienen ansia de lucha, que luego decimos de los demás…
Querido ” hombre perplejo”,
Creo que puedo suscribir absolutamente tu deseo, anhelo exigencia y ruego.
Un fuerte abrazo,
Ignacio
Bueno,
no es
ya veremos por cuántos euros sale el Congreso y sus fuentes de financiación. Pero, Raquel, todo cuesta dinero. Aunque sí, el sentido común no es un ejercicio al que estemos acostumbrados.
En cuanto a lo de “español”… creo que hubiera ido bien haber dado un explicación pública de las razones para haber suprimido “español” después de seis Congresos… Algo escribiré al respecto.
Un abrazo a la familia,
Ignacio
Por eso que todo cuesta dinero hay que saber emplearlo bien… aunque si hay algún mandamiento que seguimos bien es ese: “a César lo que es de césar y a Dios lo que es de Dios”…
Espero lo de la explicación de “español” a ver si alcanzo a entenderlo mejor.
Mucho cariño para toda tu familia también…
Ah! Una pequeña confesión: yo he pagado más de una misa a gusto… bye!!