Ni dioses, ni amos
Entonces Jesús, llamándolos, dijo:
Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo.
Los amos crean dioses a su medida. Los dioses de factura humana son reyes, soberanos con los que no se puede dialogar, sólo obedecer. Repito, dioses creados a la medida de “pequeñas personas” que desean gobernar nuestras vidas para salir, a costa de nuestra, de su mediocridad existencial.
Si Jesús, como dicen las confesiones de fe, es verdadero Dios y verdadero ser humano, entonces nos encontramos con un Dios que nos llama hermanos, amigos, que dialoga, que no impone su voluntad sobre sus discípulos y discípulas. Un Dios que nos enseñó que “el que estuviera limpio de culpa, fuera el primero en tirar la primera piedra” contra aquellas personas que son consideradas “pecadoras” por los mediadores de los dioses déspotas. También, el que era verdadero Dios y verdadero ser humano, nos dejó un legado: “Las personas consideradas últimas por el Imperio religioso, serán/son primeras en el “reinado” de Dios”.
Y es que la forma que toma el “reinado” de Dios es paradójica. No tiene nada que ver con los que vemos a nuestros alrededor… Es un reinado de contraste… La enseñanza de Jesús en forma de parábolas nos lo confirma. No podemos encontrar ni una sola analogía, en medio de la realidad social actual, que pueda responder cabalmente al concepto de reinado que visibilizó Jesús. De ahí que el “reinado” de Jesús, de momento, sea Utopía.
¡Que pobres que somos! Al preferir escuchar la palabra de los dioses déspotas mediadas por sus mediocres mediadores que la palabra de Jesús de Nazaret.
No quiero ni dioses, ni amos. Me quedo con Jesús de Nazaret.
- Posted by Pastor Dadaísta at 12:07 am
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Ignacio, hermoso pensamiento.
“Ni dios, ni amo” es un lema anarquista.
Leía ayer sobre Samuel Fielden
http://biografas.blogspot.com/2007/04/samuel-fielden.html
Interesante para algunos ¿Qué hacía un hermano entre anarquistas?
Jaaziel,
Entre los cristianos y cristianas siempre ha exostido una corriente denominada “anarcocristiana”. Lo que sucede es que se habla mucho sobre anarquismo sin realmente conocerlo…
Existe un libro de Jacques Ellul, muy interesante, que lleva por título “Anarquía y Cristianismo” (Hay trad. castellano publicada en Méjico. Si lees inglés te lo puedes descargar gratuitamente en http://www.jesusradicals.com/library/ellul/anarchy/anarchy.pdf Si lo puedes leer ya me darás tu opinión.
Un abrazo,
Ignacio
Jaaziel,
Me olvidaba que el escritor mexicano Carlos Martínez García escribió un artículo en el que presentaba el libro que te recomiendo: http://www.protestantedigital.com/new/leernoticiaDom.php?2423
Saludos,
Ignacio
Ignacio, no había visto que habias escrito también de Fielden :), muy bueno.
Conocia la pagina de Jesus Radikals, pero no el libro, me lo acabo de descargar.
El artículo de Carlos Martínez es soberbio, y que cantidad de libros citá que apetece leer.
Leyendo a los que nos precedieron uno se da cuenta que la “rueda ya esa inventada”, no hace falta que la reinventemos (y cuantas veces caemos en ello) lo que hace falta es que pongamos “el carro a rodar”
Un abrazo
Con Andy, de Jesus Radicals inicié una colaboración para hacer una sección en español… pero no doy para más…
Un abrazo,
Ignacio
Si, utopía, pero realizable. El problema está precisamente en el dominio de estos “amos” creadores de dioses a la medida de gente mediocre, que prefiere vivir de rodillas, con mucho miedo a la libertad (¿o quizás sea comodidad, porque el ejercicio de la libertad exije compromiso?), y en como hemos entendido los cristianos esto del Reino. De esos amos estamos más que servidos, impregnan todas las estructuras. Pero en cierto modo somos nosotros también quienes, muchas veces, les proporcionamos el necesario alimento para sus patéticas vidas, seguramente fruto de vivencias formadas dentro de categorías rígidas y mentalidades autoritarias e intolerantes. Debemos aclarar, por tanto, de qué utupía se trata, porque si nos quedamos con “lo imposible de realizar” estamos abocados a la revelión o la fuga (mayormente los cristianos hemos optado siempre por lo segundo, es más cómodo), pero si nos hemos comprometido con el Evangelio de Jesucristo, podemos trascender ambos extremos. Es decir, estamos “construyendo” la utopía realizable. Sabemos que el Reino ya está presente, aunque no en su total realización. Esa es nuestra labor, el compromiso diario por la realización de ese Reino. ESto nos aparta de los extremos. Enternderlo, creo yo, nos coloca en disposición de ver las cosas con claridad, y entender que, a pesar de todos estos “amos irredentos”, la fuerza de Jesús está presente en la historia. Yo tampoco quiero dioses ni amos, me quedo también con Jesús. Gracias Ignacio.
Ignacio,
He leido la introduccion de “Anarquia y cristianismo”, realmente apasionante
Tengo lectura para el fin de semana
Un abrazo
Jaaziel,
Me alegra que te haya gustado la introducción… Espero que la lectura del libro sea de provecho.
Un abrazo
Juan,
También creo que la “utopía” es realizable… De ahí el “compromiso diario” en la construccion de espacios de libertad.
Un abrazo