Funámbulos
Caminar, correr, saltar atravesando el alambre o la cuerda. Somos funámbulos del reinado de Dios. A veces caemos del alambre. Pero el incidente no nos arredra. Volvemos a subir y seguimos caminando. En ocasiones ayudados por una pértiga, en otras por un paraguas y en las más, por los brazos desnudos.
Eso es lo que tiene ser funámbulos del Evangelio: Todo un auditorio observándonos y preguntándose ¿se caerán?
Los funámbulos sólo esperan de su público que entren en el sueño que proponen: hacer fácil lo imposible. O dicho de otra manera, la instauración de un reinado de justicia en la tierra.
- Posted by Pastor Dadaísta at 12:00 am
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