Formación teológica protestante en España (I)
Después de 25 años de trabajo en la formación teológica en una institución muy conocida en el ámbito español, pienso que puedo hablar con cierta autoridad de su situación en nuestro país.
Con algunas excepciones puedo afirmar que en los seminarios teológicos protestantes de mayor "éxito" en el ámbito español no se enseña método a la hora de hacer teología. No se enseña método a la hora de hacer exégesis de las Escrituras. No se imparte una base filosófica suficiente que permita a los estudiantes entender la teología clásica, etcétera.
En términos generales se puede decir que el graduado medio de los seminarios con mayor número de estudiantes, a no ser que se haya ocupado por si mismo de autoformarse, le puedes perder en cinco minutos en una discusión teológica o exegética. Eso sí, habrá memorizado cantidad de versículos, habrá aprendido estrategias evangelizadoras y misioneras, pero de teología y exégesis protestante "res de res" que dicen los catalanes.
Entonces ¿por qué nos extrañamos de que no exista una teología protestante hecha por españoles? Tan sólo contamos con retazos de teología que son auténticos milagros en el páramo teológico que es nuestro país.
La mayoría de los seminarios evangélicos en España no tienen credibilidad académica aunque, sin duda, la tienen en su fervor evangelizador. Evidentemente no cuestiono dicho fervor, faltaría más, pero es menester acompañarlo de solidez teológica.
De ahí que mi esfuerzo, cuando fuí decano de la institución en la que trabajé, fuera encaminado a realizar una renovación a fondo de su currículo de materias, a la búsqueda de profesores y profesoras cualificados tanto en el aspecto ministerial como en el académico y un curriculum de materias que permitiera a los alumnos crear su propio edificio teológico enraizado en las tradiciones teológicas y de espiritualidad más fructiferas del cristianismo. Casi lo conseguimos. Pero no sucedió.
Los protestantes españoles tenemos una ardua tarea por delante. Mejorar la calidad de la formación teológica que reciben nuestros futuros pastores y pastoras sigue siendo nuestra asignatura pendiente. Si logramos aprobar la asignatura que nos ha quedado para un "septiembre" que tarda en llegar, os aseguro que un nuevo amanecer surgirá para las iglesias protestantes en España.
- Posted by Pastor Dadaísta at 11:14 am
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Ignacio,
Me pregunto por qué existe esta tendencia hacia el método repetitivo que impide pensar abiertamente en los seminarios evangélicos. Por un lado tiendo a creer que el problema está relacionado con el asunto del dinero. Es decir, que aquellos que tienen la pasta suficiente para mantener a un seminario no tienen una mentalidad lo suficientemente abierta como para permitir cierta libertad a los profesores de sus centros. Esta mentalidad actúa también a la larga en los alumnos: dado que muchos seminarios se encargan de preparar futuros pastores y pastoras, y que dichos pastores serán pagados por sus congregaciones, y dado que dichas congregaciones siguen manteniendo una mentalidad muy conservadora, la única forma de que todo eso funcione es que se les enseñe ese tipo de Cristianismo (de hecho, inconscientemente los propios alumnos caen también en esa línea, que ayudará a tener más facilidad para ser aceptado por las iglesias, y por tanto dar de comer a sus familias).
Quizá va siendo hora de abrir nuevos centros de estudios teológicos con una mentalidad distinta y con una capacidad de acceso a recursos mucho más libre.
Un abrazo.
No creo que se trate solo de abrir nuevos centros sino de encontrar además el profesorado adecuado, con una formación académica sólida y con una adecuada capacidad docente.
Con excesiva frecuencia en los seminarios evangélicos se dejan de lado conocimientos útiles y necesarios, la filosofía, la lógica, las ciencias del discurso, la psicología, etc. No se trata de formar especialistas en esas áreas esa no es ni puede ser la finalidad de un seminario pero es necesario que los futuros pastores y teólogos puedan dialogar con su ’sitz in leben’.
No podemos argumentar bíblicamente con alguien que no cree en la Biblia como documento inspirado y mucho menos con quien no cree en Dios o no cree que Dios pueda ser conocido por nuestra razón.
La Iglesia está recibiendo muchos desafíos desde diferentes ámbitos, algunos son realmente pueriles pero otros son ataques con un sólido fondo filosófico y que no pueden ser simplemente ignorados como si no hubieran ocurrido.
Por tanto, la primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿Cuál es la finalidad de un seminario? ¿Para qué estamos preparando a nuestros futuros pastores o teólogos? ¿Tiene sentido, en el mundo de hoy, la existencia de nuestros seminarios? ¿Son relevantes? ¿Podemos seguir permitiéndonos el lujo de tener seis, siete u ocho seminarios? Tal verz sería mejor reunir lo mejor de cada uno de ellos y crear una única institución de enseñanza teológica protestante, que pudiera contar con verdaderos expertos en cada área. O quizá debiéramos renunciar a tener seminarios y debiéramos enviar a nuestros futuros pastores y teólogos a estudiar a las facultades de Alemania o Inglaterra.
¿No será que hay un verdadero pánico por parte de los directores de seminario a que esa libertad de opinar distinto a sus convicciones doctrinales acaben en un relativismo a la hora de interpretar las Escrituras y su aplicación?
Como ex-seminarista de un semi evangélico en España, (de corte pentecostaloide) puedo opinar no sólo por mi experiencia hace ya unos años sino en base a lo que sé de su funcionamiento hoy en día.
En aquel tiempo la mayoría de los maestros eran pastores que no habían cursado nunca en un seminario (es decir, de formación nula), les daban las materias y ellos las enseñaba a sus alumnos.
Su director para salir del paso a esa mala prensa decía que aunque no eran “letrados” lo hacían en el amor del Señor (pero cobrando claro).Hoy sigue pasando más de lo mismo no hay cambio, hay algun que otro escasísimo “letrado” pero su enseñanza no invita a la reflexión sino a la aceptación de lo que se considera inamovible es decir, que se ha de aceptar casi por narices lo te te enseñan. En el momento en el que manifiestas un pensar diferente, ya te ponen el cartel de hereje, quedas señalado.
Me atrevo a intervenir una vez más, aun a riesgo de ser excesivamente pesado. Pero me gustaría pedir a Ignacio que se extendiera un poco más en su visión de cuál debe ser el modelo educativo de los seminarios españoles y sobre su opinión de que ” Si logramos aprobar la asignatura que nos ha quedado para un “septiembre” que tarda en llegar, os aseguro que un nuevo amanecer surgirá para las iglesias protestantes en España.”
La realidad es que no comparto esa visión optimista, creo qu ela educación puede ser un instrumento válido pero hace falta un cambio de mentalidad que no estoy seguro que la educación teológica pueda producir. Pastores mejor preparados teológicamente significa lo que significa la frase gramatical, en principio no hay nada en ella que nos pueda permitir deducir una mejora en las iglesias.
¿Serán también pastores motivados y motivadores?
Pastor dadaísta, no me quiero andar por las ramas… usted expresa su deseo de que se produzca una mejor calidad de la formación teológica que reciben los futuros pastores y pastoras. Ya sabe, no se puede poner vino nuevo en odres viejos. ¿necesidad? Seminarios nuevos, con profesorado nuevo. Usted es un pastor muy conocido en Cataluña, y un excelente expositor de la palabra . No me negará que usted no se puede mojar para comenzar ese cambio ¿verdad? LOS MEDIOS LOS TIENE ÚSELOS
Y NO ESPERE A SETIEMBRE
Pastor Ignacio…
Cuando habla usted del problema de la formacion teologica en España…créame…
la descripcion es igual…para el contexto de mi pais…y creo que para LATINOAMERICA…
El problema cruza “mares y fronteras”…y el introducir “una asignatura”…de caracter filosofico…ayuda…pero creo que se deben introducir…TODA una serie de asignaturas de caracter…PEDAGOGICO CRISTIANO…que ayuden a realizar un poco de “metacognicion” a los docentes de las catedras en los seminarios teologicos…
Pedagogia…como reflexion critica…sobre su practica educativa…que los haga ser concientes de sus practicas educativas …”bancarias”…y los haga participes de una educacion mas “comprensiva” y “significativa”.
Es pues mediante espacion de reflexion pedagogica…de los docentes…como la cosa puede comenzar a cambiar…espacios que se pueden construir…traspasando las fronteras de cada seminario…logrando un dialogo…HISPANOAMERICANO de los docentes…sobre la practica educativa en los seminarios…MEDIANTE…foros virtuales…en los que se pueda CONSTRUIR COLABORATIVAMENTE…
Un blog…puede iniciar el caminar…pero que creo que un espacio mas importante y mas “democratico” es el FORO VIRTUAL.
En un foro dedicado exclusivamente a tratar esta problematica…vamos a aprender MUCHO…y sobre TODO…vamos a construir COLABORATIVAMENTE…
Ignacio:
En Latinoamérica tenemos los mismos problemas aunque, por supuesto, expresados en nuestra propia realidad. Aquí padecemos en lo académico, nos ahogamos en la informalidad, sufrimos por las propias falencias educativas previas de los estudiantes.
¿Qué hacer??? Complicado, pero perentorio.
Muchos saludos para ti.
Abel
Lima-Perú
Necesito que alguien me conteste estas preguntas:
- Los teólogos más destacados o la teología a la que hacéis referencia en otros países, ¿viene promovida por instituciones laicas y religiosas, o son iniciativas individuales o de grupos ideológicos (por llamarlo de alguna manera) que se acaban asociando?
- ¿Realmente esos hombres y mujeres encarnan en sus vidas el ejemplo de Jesús (servicio, negación, entrega,… etc etc).
- ¿Y los seminarios donde se imparte ese tipo de enseñanza? ¿Envían hombres al mundo que sean luz y sal?
- Las iglesias de esos países, ¿ven en ellas el fruto de esa autenticidad?
No son preguntas tendenciosas. Realmente quisiera que me diérais una respuesta ya que conocéis bien el tema. Para los indoctos como yo lo que parece desde fuera no es eso, pero puedo estar equivocada.
“Los protestantes españoles tenemos una ardua tarea por delante”… Tener ganas de pensar, de buscar y ENCONTRAR más allá de las teologías sistemáticas que han “enquistado” nuestra mente, nuestro corazón y nuestro espíritu (va por Platón…). Unos, por no poder,otros por no querer. Es cierto, sin duda, que el docente condiciona al pueblo y lo moldea. Ignacio, tienes toda la razón. Pero la figura del “apestado”, del “anatema”, el “bicho raro carnal” se mira de reojo en los pasillos, entre la “plebe”. ¡Y que a nadie se lo ocurra defenderlo o decir que tal vez tenga razón! El que lo haga ya ha sido “contagiado”. Ciegos guían a ciegos que no quieren ver.
Estoy plenamente de acuerdo con Rosa en que es necesario que los estudiantes de los seminarios sean auténticamente reflejos de Cristo Jesús. La conversión real y radical a Cristo que se manifiesta de manera plena en el seguimiento debe ser la base que informe todo estudio y todo quehacer teológico posterior.
Desgraciadamente hay cada vez más personas ateas que estudian teología con la intnción de tratar de explicar racionalmente a Dios, o de realizar un crítica profunda del cristianismo y mostrar así su falsedad. En ambos casos, la persona fracasa por que no se da cuenta de que carece de un factor primordial a la hora de hacer teología, la relación personal con Jesús resucitado, el encuentro con un Dios que se ha encarnado como uno de nosotros para reconciliarnos con El.
No digo con esto que Dios no pueda ser conocido racionalmente. Creo que la razón ofrece un acceso a Dios, pero ese acceso es limitado. Nos permite conocer su grandeza, su omnipotencia, su provisión; pero no su carácter, su personalidad, su deseo de una comunión íntima con cada uno de los seres humanos. Ese conocimiento más pleno, más profundo sólo proviene de la autorevelación que Dios ha hecho de sí mismo por medio de su Palabra. Es el mismo quien ha dado el primer paso para darse a conocer.La iniciativa surge de Dios y vuelve de nuevo a Dios en un movimiento que transforma a aquellos que lo reciben, convirtiéndolos en nuevas criaturas.
En cambio no puedo estar de acuerdo en su apreciación de la teología sistemática. La teología sistemática tiene su lugar propio dentro de las especializaciones funcionales del método teológico es una herramienta, ni más ni menos. El problema surge cuando se acepta todo de manera acrítica o cuando se utiliza como ‘dogma fidei’ para embotar la mente de los fieles o apabullarles con multitud de términos incomprensibles.
La verdad es que Platón no tiene la culpa de nuestros problemas, sino las limitaciones linguísticas y conceptuales de aquellos que se apropiaron de la terminología platónica para explicitar su intelección de la fe. (Por otra parte no es a Platón a quien realmente conocían sino a sus comentaristas, y especialmente a Plotino, que realmente ya no era propiamente platónico. Platón´jamás hubiera aceptado la teoría de la emanaciones plotinianas.)
En fin, que estamos en una época de crisis, en la que los cristianos somos cuando menos interpelados sobre nuestra fe y sobre la viabilidad de creer en un mundo tecnológico y postmoderno (sea lo que sea lo que este palabro signifique). En la mayor parte de los casos somos simplemente ignorados como piezas de museo, de un pasado oscuro, irracional y castrador de la libertad humana. que aprovechó el sentimiento de culpa y los miedos atávicos para someter y dominar al pueblo inculto.
La realidad es que en España somos irrelevantes y nuestras batallitas no interesan a nadie, excepto para reafirmarles (por lo mezquino de ellas en muchas ocasiones) nuestra irrelevancia y lo acertado de su decisión de mantenerse fuera de la iglesia.
Yo comparto la opinión de Rosh: creo que hay miedo al cambio (aunque no reconocido) por parte de muchos cristianos, profesores y pastores, de nuestro entorno. Creo que existe miedo al abandono de los antiguos moldes de definición cristiana. No digo que sea un miedo injustificado – a menudo los cambios drásticos en una sociedad pueden dar lugar a mucha confusión, con lo que todo eso conlleva. Y creo, como ha dicho ya Rosh, que dicho miedo condiciona mucho el tipo de enseñanza y herramientas que se dan a los estudiantes de los seminarios y a los miembros de las iglesias. Se pone un énfasis tan grande en evitar la confusión, que nos olvidamos que este mundo está cambiando a un ritmo muy rápido, y que es necesario que el mensaje del Cristianismo (el pequeño núcleo permanente de ese mensaje) sea sacado de sus antiguas pieles y puesto en otras nuevas. Soy de la opinión de que para lograr hacer eso hacen falta medidas drásticas: no solo nuevos centros y nuevos profesorados, sino unos nuevos patrones de pensamiento, nuevas formas de leer e interpretar, nuevas terminologías, nuevas teologías… Y para lograr todo esto, francamente, creo que es necesario romper las barreras que impiden pensar, cuestionar, dialogar y conversar abiertamente.
Creo que el diálogo abierto y honesto rompe barreras cuando no está limitado por cientos de conjuntos de leyes que lo impiden. No creo que para que haya diálogo (o para poder ‘argumentar bíblicamente’) tengamos primero todos que aceptar una determinada definición de inspiración de las Escrituras. Quizá ni siquiera sea necesario que nuestro interlocutor crea en Dios (tal y como nosotros creemos que se debe creer en Dios). La historia está llena de casos en los que han sido posible conversaciones de lo más exóticas entre personas con ideas muy distintas. Es más: ni siquiera creo que a la hora de hacer teología sea necesario, como factor primordial, tener una relación personal con el Jesús resucitado, sobre todo porque cuando utilizamos frases como estas, lo que estamos intentando decir es que el único tipo de teología válida es aquella que proviene de personas que comparten una relación con Dios semejante a la mía. Hemos de aprender (más pronto que tarde) a cambiar nuestra forma de pensar y crear entornos más caracterizados por la diversidad de creencias, opiniones y tradiciones, que nos puedan ayudar a avanzar hacia la verdad. Hemos de dejar a un lado la mentalidad de que ‘mi verdad es la única que vale’ y abrir las puertas a otras formas de entender el universo y a Dios. Quizá los nuevos seminarios tengan que proveer este tipo de entornos abiertos al diálogo con nuestros semejantes y con aquellos que no son nada semejantes. Tenemos que superar términos con connotaciones negativas como sincretismo (que proviene precisamente de esta mentalidad modernizada), y abrir las puertas a la posibilidad de encontrar verdad allí donde nunca habíamos imaginado que podía haber.
Y aquí me quedo de momento.
Gracias por tu respuesta, Miguel, pero llámame Raquel, por favor… jajaja. No le hecho la culpa ni a la teología sitemática ni a Platón de nada; pienso CASI como tú de ambos, pero eso ya sería otro tema.
Todos estamos de acuerdo en que hay que cambiar la formación teológica que se imparte ahora, pero leyendo algunos de vuestros comentarios sería verdareramente difícil en la práctica crear un solo centro, como sugería alguien.
El dialogo solo es posible cuando los interlocutores comparten un universo común. Esa es una norma básica de la comunicación, lo primero que se aprende en la fcultad cuando estudias linguistica. Por otra parte la noción de sincretismo no proviene de la mentalidad moderna, que es en sí sincretista, sino que es muy anterior. Ya en la antiguedd clásica existía este concepto.
En cuanto a la posibilidad de hablar de Dios, efectivamente se puede hablar de Dios desde cualquier perspectiva, otra cosa es que ese diálogo merezca la pena y sea fructífero. el problema es que en nuestra actual sociedad Dios ha dejado de ser un problema o una cuestión sobre la que hablar o meditar o investigar. “Todo el mundo sae que Dios no existe”. Con alguien que no considea en absoluto que Dios exista o que ni siquiera cree que merece la pena hablar sobre Dios a lo suo podremos hablar sobre la posibilidad de la inteligibilidad de la existencia de Dios. Cualquiera que sea su naturaleza o carácter. Algo así como el Dios de Aristóteles. Un motor inmóvil. La causa primera no causada, pero en absluto podremos dialogar sobre el Dios cristiano, ya que a éste puedes mostrarlo pero no demostrarlo.
Creo que existe un riesgo enorme, y es el de aguar el mensaje de Cristo tanto que al final llegue a ser absolutamente irrelevante y unomás entre la diversa y variada oferta filosófica, y como filosofía el cristianismo es patético. Hay costructos filosóficos mucho mas potentes, desde el punto de vista de la razón. Sin el dato de la relación personal no se puede hacer auténtica teología. Y de eso estamos hablando. Otra custión es el modo en que esa teología deba dialogar con la filosofía postmoderna, que es una filosofia fragmentaria y muy diversa. Y desde luego, una argumentación bíblica jamás será posible con aquél que no acepte la biblia como autoridad. El único argumento válido será el dato de la experiencia o el dato de la razón.
Cada relación con Dios es un acto único, porque cada uno de nosotros es un ser único. Pero cada vez estoy más convencido de la importancia de este dato, de esta vivencia, como base para una auténtica intelección de Dios.
Y pido disculpas por mi extensión,sería fantástico poder hablar cara a cara. La verdad es que el tema y las opiniones dan para reflexiones muy por extenso. Gracias a todos vosotros estoy pudiendo ver diferentes facets del problema.
En primer lugar te pido perdón por rebautizarte, jejeje. Fue un ‘lapsus mentis’ o un ‘lapsus calami’ o ambos. Lo siento. Creo que tu perspectiva es muy correcta, Raquel, pero no veo muchas alternativas. Apostar decididamente por al educación desde las iglesias, apostar con dinero, al menos para los propios estudiantes, y apostar por un seminario fuerte que enseñe a pensar y a vivir una auténtica espiritualidad cristiana, individual y comunitaria.
Dentro de las enseñanzas del Judaísmo, existe una historia que dice así:
“Rabbi Shimon dijo: Cuando Dios estaba a punto de crear a Adán, los ángeles que le acompañaban se dividieron en varios grupos y discutieron. Algunos dijeron: ‘Dejemos que Dios le cree’. Otros dijeron: ‘Pidamos que no le cree’. Es por esto que está escrito: ‘La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron’ (Salmos 85:10). La misericordia dijo: ‘Dejemos que sea creado, porque hará actos misericordiosos’. La verdad dijo: ‘Pidamos que no sea creado, porque estará lleno de mentira’. La justicia dijo: ‘Dejemos que sea creado, porque hará actos de justicia’. La paz dijo: ‘Pidamos que no sea creado, porque estará siempre peleando’. ¿Qué hizo el Santo, bendito sea, ante todo esto? Tomó a la verdad y la tiró a los suelos. Los ángeles dijeron: ‘Soberano del universo, ¿por qué haces esto a Tu propio sello, la verdad? Deja que la verdad se levante de los suelos’. Por eso está escrito: ‘La verdad brotará de la tierra’ (Salmos 85:11).”
Esta interpretación teológica de estos textos es muy audaz. Sugiere que Dios tenía la mente dividida al crear al ser humano. Por un lado la humanidad sería capaz de grandes actos de altruismo. Por otro estaría siempre en guerra. Antes esta división, Dios decide tomar la verdad y tirarla al suelo, queriendo significar que para que sea posible vivir, la verdad en la tierra no puede ser igual que la verdad en los cielos. Puede que la verdad en los cielos sea platónica – eterna, armoniosa, radiante. Pero el ser humano no puede aspirar a esa verdad, porque si lo hace creará conflicto, no paz. Los seres humanos matan porque creen poseer la verdad mientras que sus oponentes están equivocados. Así, Dios decide tirar la verdad al suelo, dejar que los seres humanos vivan con un estándar distinto de verdad, uno que es consciente de sus limitaciones. No creo que muchos de estos judíos acepten describir su relación con Dios como una relación con Jesucristo resucitado, y sin embargo encuentro mucho poder en las deducciones teológicas que escritores como estos nos dejan. Cuando hablaba de las connotaciones negativas que se adhieren al término ‘sincretismo’ y que proceden de la mentalidad moderna me refería precisamente a las provocadas por este tipo de mentalidad, de que si yo creo que Dios es así, tu concepción de Dios debe ser equivocada; si yo tengo razón, entonces tú no la tienes. Ante esta mentalidad cualquier mezcla de religiones es satánica, porque solo una tiene la verdad (y esa es la mía).
Lo explicaré de otra forma para evitar confusión: imaginemos que voy en un coche con alguien, y observo que esta persona tiene colgando del espejo retrovisor un crucifijo cristiano y una figura llamada ‘dreamcatcher’ típico de las Américas nativas (original de la nación Ojibwa). Para alguien con una mentalidad bañada por la mentalidad expuesta más arriba, esta mezcla de símbolos no es otra cosa que una evidencia más del tremendo sincretismo (negativo) en el que vivimos hoy día, una mezcla samaritana del Cristianismo con otros símbolos paganos (otra palabra con connotaciones muy negativas). Pero también es posible mirar a esta mezcla desde otro punto de vista: es posible que el conductor sea una persona que respeta el Cristianismo pero que encuentra que falta algo en la versión moderna que le han presentado, esa versión tan separada de la creación, tan rígidamente racional, tan poco abierta a lo místico. Puede que esta persona encuentre en la religión representada por este símbolo (el dreamcatcher) aquellos factores que faltan en esa versión del Cristianismo; puede que encuentre verdad en ambos y que opine que hay mucho que aprender de un diálogo entre ambas tradiciones.
Sin duda, puede que ambas tradiciones pertenezcan a universos distintos. De alguna manera, incluso cada familia es un universo distinto comparado con las demás: con sus juegos linguísticos privados y formas de relacionarse entendibles únicamente para aquellos que proceden de dicha familia. Pero eso no significa que el diálogo deba ser interrumpido y limitado a aquellos grupos, tradiciones o familias en los que los demás hablen (lo que yo creo que es) mi propio idioma. Precisamente el mes pasado se celebró el 40 aniversario del juicio de los Loving contra el estado de Virginia, estado en el cual existían leyes que impedían el matrimonio interracial, probablemente porque se suponía (entre otras cosas) que no era posible la comunicación real entre dos universos tan distintos como un hombre blanco y una mujer negra (por cierto, esa ley que prohibía el matrimonio interracial estuvo en los libros de la ley hasta hace 7 años!).
No se trata de aguar el mensaje de Cristo. Yo creo que nadie en esta conversación pretende eso. Como tampoco convertir el Cristianismo en una filosofía más. Quizá todo lo contrario. Lo que se pretende es encontrar la manera, los recursos y el tipo de enseñanza y de mentalidad que nos ayuden a descubrir qué parte del Cristianismo que conocemos no es otra cosa que una filosofía que hemos aceptado sin darnos cuenta, y qué podemos aprender acerca de la verdad a través de la conversación con otras religiones, tradiciones, familias, etc… Los seminarios evangélicos tienen una labor compleja por delante, como también las iglesias, y los mismos cristianos. Ampliar nuestros moldes (si no cambiarlos por otros distintos) para ser capaces de abarcar mucho más de lo que somos capaces en este punto.
Llego empapado de sudor provocado por el calor húmedo de Barcelona, me conecto, miro el blog y sorpresa. Hay un tema que os ha provocado a escribir y compartir. Me alegro muchísimo. Tomo nota de lo que habéis escrito… Voy a escribir otras entregas sobre el tema.
Adelanto que existen instituciones en nuestro país que están siendo pioneras en la introducción de nuevos modelos educativos en relación con la formación teológica.
Un abrazo a todos/todas
Ignacio
José, entonces si no te he entendido mal la elección del pueblo de Israel en la antigüedad y la misión de la iglesia son parte de la filosofía que hemos aceptado sin darnos cuenta. Vamos a olvidarnos del Antiguo Testamento por razones obvias, y centrémonos en la persona de Jesús, que es el paradigma del consenso que buscamos, por lo que algunos comentáis más de una vez. Lo que llamamos “la gran comisión”…no tendría mucho sentido, y tirando del hilo puedo llegar a pensar que alguno duda de su resurrección. Por lo tanto, llegamos a lo de siempre, al texto que en estos momentos tenemos entre manos y llamamos “Biblia”. La madre de todas las batallas, como diria alguien. Yo también me siento mal a veces cuando pienso que la verdad mía sí, y la de los demás no. Y aquí ya entramos en palabras mayores: la obra iluminadora del Espíritu Santo, por decir algo. Uff!!! Unidad??? Cómo???
José lo que dices me suena a utopía, lo digo desde el respeto quiero que me entiendas… pero es que mi razonar es el reultado inductivo al que he llegado después de ver los resultados evidentes de otros movimientos que me suenan a ecuménicos como el tuyo. Como ejemplo te pongo dos:
¿De que sirvió el forum de las religiones que se realizó en Barna?
Me temo que de bien poco salvo para un pastor evangélico que particioó, el cual explotó con éxito el termino “paz” como propaganga evangelística. ¿Aprendieron los que se -conviertieron- por medio de esa propaganda nuevos valores éticos y morales de los que se buscaban establecer en el forum??
¿conoces la secta Bahai? En ella todos son bien venidos no importa si eres budista, cristiano, o musulmán. Lo importante es que coexistan unos valores básicos de respeto, etc.etc., además de soltar pasta evidentemente…ya hay en ella cristianos evangélicos que a mi entender y pienso que tambiién en el de Raaquel perdieron el norte de “la gran comisión” en “SU BÚSQUEDA FILOSÓFICA”.
¿quieres otra? La iglesia universalista.
Raquel, aquí van mi respuesta:
¿¿¿instituciones o iniciativas individuales???
iniciativas individuales apoyadas por grupos ideológicos que no fructifican en la gran comisión sino en el acumulamiento de “medallas honoríficas”
de un cristianismo sin compromiso.
Maestros preparados los hay, lo que ocurre es que no están dispuesto a sacrificar su tiempo e incluso su dinero para promover ese cambio teológico que a tantos nos gustaría.
¿cómo motivarlos? YO CREO QUE YA SABES LA RESPUESTA…$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$
los que no necesitan motivación cueta encontrarlos suelen estar en Africa….ja,ja,ja!!!
Gracias, Rosh, pero no sé si me he expresado bien. A veces me quedo corta de detalles por que creo que me entendéis o por no extenderme demasiado. Lo que quería decir es que si la verdad es patrimonio de cualquier iniciativa religiosa, filosofía o religión, llámalo como quieras…si la verdad tiene diferentes matices y todos valen, si no hay que “convencer” a nadie sino sólo aglutinar… dónde y cómo la evangelización, el hacer ver al hombre su pecado. Y, evidentemente, la enseñanza teológica se ve afectada.
Raquel, te expresaste divinamente. Me gustan tus mensajes justamente por ser cortos y directos, (y que conste que también leo los largos de los demás hermanos)
Veamos, el pastor dadaista nos cuenta que ya existen instituciones en nuestro país que están siendo pioneras en la introducción de nuevos modelos educativos en relación con la formación teológica. Me gustaría preguntarle si los precios para recibir esa nueva -educación- serán asequibles para la plebe o quizás hará falta de alguna carta de recomendación pastoral. Me mata la curiosidad créame!!! Lo siento, pero es que estoy tan familiarizado con los -negociantes de la fe- que a veces hablo como ellos aunque no me guste pero es que como ya no se habla del comunismo cristiano porque está desfasao… ahora lo que interesa son otras cosas más digamos….terrenales!!!.
Si suena a utopía, supongo que no tengo que pedir perdón por ello. Quizá los profetas bíblicos se caracterizaban, entre otras cosas, por visiones de un futuro Reino de Dios al que apuntar. Y Jesús… creo que también. Una cosa es la utopía filosófica de algunos movimientos, sin fondo ni forma, y otra la visión de comunidades en las que la conversación entre ‘universos’ distintos sea posible.
Yo también tengo experiencias de reuniones, movimientos e iniciativas ecuménicas entre católicos y protestantes, o cristianos y musulmanes que han funcionado y siguen haciéndolo, donde es posible un diálogo abierto, donde se comparten experiencias y se aprende unos de otros. Aquí en Irlanda del Norte hay grupos ecuménicos que cumplen una función en esa direccion que es fundamental en la sociedad. Otro ejemplo: En Bristol existe una emisora de radio, Salaam-Shalom, organizada por cristianos y musulmanes, la cual cumple una función igualmente útil entre esas dos comunidades. Quizá algunos grupos, o algunos entornos, aún no estén preparados para este tipo de visión en la que el diálogo rompe barreras culturales y religiosas, eso no lo niego; pero esa visión ya existe y funciona.
¿Por qué no aplicarla a los seminarios también?
Hermano, yo no dudo para nada de que lo comentas sea cierto. Yo me refiero a España no al extranjero. Las iniciativas que se realizan allí no las conozco y me parece estupendo que se compartan esos “diálogos inter-religiosos”.Bueno, te hablo de mi experiencia: En una emisora de radio cristiana muy conocida entre cristianos de Barcelona, un día hablo un judío comentando sobre su fe en relación al mesías que aun esperan, algo hasta interesante pero de poco sirvió si por otro lado en la misma emisora de radio un día hablaron de Mahoma pestes, es decir, muy mal, ya sé que son dos religiones distintas pero lo que quiero que veas es que aun hay un racismo encubierto y que de vez en cuando salta a la palestra mediática.
Si los pricipales medios de difusion ( radio, tv, prensa ) en España no tienen una mente más abierta poco se podrá hacer para esa comunicación de la que hablas. La otra pregunta que haces :…”¿Por qué no aplicarla a los seminarios también?”. pues porque como dice el refrán: ah, eso no! con la iglesia hemos topao!!! ja,ja,ja.
PUESTO QUE ESTÁS EN IRELAND…
the grace of the lord be upon you forever!see you soon!
Acabo de escribir otra entrega sobre el tema que nos preocupa.
Vuestras participaciones son geniales!!!!!!!!
Un abrazo,
Ignacio
Dice José:
“No se trata de aguar el mensaje de Cristo. Yo creo que nadie en esta conversación pretende eso. Como tampoco convertir el Cristianismo en una filosofía más. Quizá todo lo contrario. Lo que se pretende es encontrar la manera, los recursos y el tipo de enseñanza y de mentalidad que nos ayuden a descubrir qué parte del Cristianismo que conocemos no es otra cosa que una filosofía que hemos aceptado sin darnos cuenta, y qué podemos aprender acerca de la verdad a través de la conversación con otras religiones, tradiciones, familias, etc… Los seminarios evangélicos tienen una labor compleja por delante, como también las iglesias, y los mismos cristianos. Ampliar nuestros moldes (si no cambiarlos por otros distintos) para ser capaces de abarcar mucho más de lo que somos capaces en este punto.”
Vamos de acuerdo. Y tengo la misma intención de origen que José,
Sin embargo, quisiera saber alguna cosa más: Por ejemplo:
¿Por qué estarian garantizadas las nuevas teologías y los cambios positivos y el encuentro de la verdad EN LOS MOLDES de la conversación con otras religiones, tradiciones, familias, etc…?
¿Por que nosotros tenemos moldes y las otras religiones, las otras filosofías, etc están libres de ellos? El tema es salirse de los moldes, reconocerlos y aborrecerlos, o adquirir nuevos moldes?
¿Quién va a objetivar que verdaderamente hemos roto nuestros moldes para darle paso a la verdad y no para reemplazarlos por otras costumbres, de las que más tardes nos vamos a volver a preguntar que hacemos con ellas?
Ciertamente somos capaces de abarcar más, y estamos siendo voluntaria y comodamente incapaces de abarcar, y hasta casi diria culpables de reducir. Pero no estoy tan segura de que todo nuestro camino recorrido sea un mero molde, y que los moldes que rompamos -de hecho muchos lo estamos haciendo- no sea en breve, otro molde.
Comparto la intención, me siento completamente identificada con los problemas de los seminarios de España, porque aqui no difieren mucho.
En mi caso particular, la palabra “teología” o “teologias” me cuesta latigazos y miradas furtivas de parte de quienes ya se creen “libres” de esos andamios problemáticos de la “mente humana”. Por consiguiente, como no puedo dialogar con los “libres” que me acusan de intelectualismo carnal, sencillamente -en vez de unirme a ellos para romper moldes- me aparto de ellos porque sus moldes no me satisfacen.
Además es muy dificil participar en un diálogo desde el protagonismo del acusado.
¿Siempre tengo que estar de rodillas pidiendo perdón por leer y estudiar teologias?
¿Ser libre de intelectualismo y de soberbias mentales es abandonar todo estudio teológico?
¿Por qué la gente puede estudiar y especializarse hasta de modo obsesivo en ingeniería química y yo no puedo especializarme hasta obsesivamente por lo que me apasiona y amo, que son las Escritutras hebreas y griegas? ¿Por qué me tengo que conformar con ser mediocre para que me llamen “humilde”? ¿Por qué tengo que evitar unos “moldes” y conocer otros? En Argentina se puede ser pastor, y hasta pastora, pero no se puede ser profesor o profesora. Vas a estar constantemente bajo la admonición neosvástica de estar en peligro de error, en peligro de pecado, y en la cornisa del anatema.
Vivimos en una época dogmatíca, como lo son todas las épocas de la historia que no pueden crear una filosofia o pensamiento o teología original. Y digo dogmática por que no hay mayor dogma que el de los sofistas que consideran dogma todo lo que no está dentro de sus moldes, que son pecisamente destruir cualquier tipo de inteligiilidd del ser, y por tanto gnoseológica.
Desgraciadamente el ser humano no puede pensarse fuera de sus moldes linguisticos, y tampoco puede conocer la realidad al margen de esos moldes; por más que Antonio González (en su intento de definir na filosofía Primera) intente buscar una realidad extralingüistica, es decir no mediada por lo lingúístico. Somos humanos y ‘qua’ humanos ‘zoon logicon’.
Por eso considero muy aceradas y acertadas las preguntas de la monja guerrillera. Sobre todo porque tengo la impresión de que enmuchas ocasiones lo que se persigue es sustituir undogma por otro, una ortodoxia por otra para, en todo caso, colver a encorsetar a los disidentes.
Aceptáis la propuesta de mi última entrada?
Ignacio
Interesantes los comentarios, y creo que esto no es cuestión sólo de España, sino de la Iglesia en general. Conozco Sur, Centro y Norte América y los comentarios son casi casi los mismos. Ha desaparecido la oratoria, la herméutica y el tiempo de adoración se concentra en la “música, la albanza”. Me gustaría estar en contacto con gente de España, y a lo mejor los pueda visitar. Dios los bendigas ricamente Dr. Luis L. Gavin y no tengo inconvenientes que mi correo electrónico salga en el mensaje.