El poder de la secta

"El poder de la secta" es una expresión que suele utilizar Joana, mi compañera de camino, para significar lo "pillados" que muchos cristianos están por el ambiente religioso. "Pillados" de tal manera que no se atreven a opinar y actuar conforme a su conciencia por temor a la exclusión de los espacios "sagrados". "Pillados" por el chantaje emocional que sufren al relacionarse su opinión u opción existencial con la "transgresión" de la voluntad de Dios, la "mancha" del testimonio del Evangelio o el daño que sufre la extensión de la "Obra de Dios".
Como pastor protestante no deseo para los cristianos y cristianas que acuden a la iglesia que pastoreo, que experimenten en sus vidas el "poder de la secta", sino el poder liberador del Evangelio. Evangelio que nos permite ser nosotros mismos, ser capaces de expresar nuestras ideas, nuestras críticas y nuestras dudas sin temor, sin miedo. Deseo que mis hermanos y hermanas no vean entorpecida su libertad por causas ajenas al mensaje de Jesús de Nazaret revestidas de intereses piadosos espúreos. Intereses que suelen esconder nuestros miedos, nuestras cobardías y nuestro celo por mantener nuestra posición.
Confieso que he vivido muchos años bajo ese poder extraño al Evangelio y os aseguro que una vez que te ha "pillado" cuesta "sangre, sudor y lágrimas" deshacerse del mismo. Y de vez en cuando, ese "poder", nos aguijonea demandando resurrección. Por ello no deseo para mis hermanos y hermanas lo mismo que yo he sufrido. Además, y lo más importante, el Dios de Jesús de Nazaret tampoco lo desea.
- Posted by Pastor Dadaísta at 12:23 am
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