¿Es posible desandar un recorrido de veinte siglos?

“Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jesús de Nazaret)
Por muchos años expuse la carta de san Pablo a los Romanos a mis estudiantes Y cuando llegábamos al texto que dice: “La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó: Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Por lo tanto, no tienen excusa,s ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles”, les comentaba, “aquí encontramos una síntesis de la historia de reflexión teológica de la Iglesia”. Siglos de reflexión teológica que en lugar de acercanos al conocimiento del Dios de Jesús nos ha alejado de Él. Hemos “cambiado la gloria del Dios incorruptible” en tomos y tomos de teología dogmática corruptible. Esa es la tragedia del cristianismo. No somos la religión del Libro, sino la religión de los libros de teología dogmática.
Ya no nos hace falta leer la Biblia, podemos prescindir de ella. En su lugar leeremos, en el “mejor” de los casos, libros de teología. De ahí que nuestro “necio corazón” haya sido entenebrecido. Profesamos “ser sabios” teólogos, y nos hemos hecho auténticos “necios”.
Hoy mismo leía un artículo de José Comblin, teólogo europeo-latinoamericano, que me ha recordado mi lectura actualizada de san Pablo… Comblin escribía:
“En presencia de tantos textos dogmáticos, de aquí en adelante nuestra tarea cambia. Estamos saliendo de la época greco-latina de la cultura Occidental. El modo de conocimiento trasmitido por los griegos a los doctores cristianos está agotado. Debemos hacer el camino inverso. En lugar de buscar nuevos dogmas, debemos de reducir el número de dogmas y volver a la indefinición del misterio primitivo.” *
“Volver a la indefinición del misterio primitivo”, ahí se encuentra el nudo gordiano del cristianismo actual. ¿Seremos capaces de desandar el camino para encontrarnos cara a cara con el camino a la Verdad? A veces lo dudo…
*El texto de J. Comblín “Qué es la verdad”, ha sido publicado en Lupa Protestante.es
- Posted by Pastor Dadaísta at 12:43 am
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Yo creo que si, aunque nos llevara un gran esfuerzo de humildad, de descorrimiento de velos y de honestidad con Dios y con nosotros mismos. Porque ambas son fundamentales.
Un saludo.
La verdad es que debemos ser optimistas. De no ser así, ¿qué nos quedaría? De ahí que debamos seguir en el camino de la perseverancia.
Gracias por escribir en mi blog.